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Nunca ha existido tantas indicaciones y tan extensas y variadas acerca de la alimentación como hoy en día. El secreto fundamental está en añadir rutinas que nos acompañen día a día y que nos faciliten el poder mantener un peso corporal perfecto.Sin embargo, cada día hay un efecto mayor de sobrepeso u obesidad, indistintamente de la edad o el sexo.

Incorporar diversidad de alimentos, añadir lo que nos gusta en su justa medida , realizar ejercicio físico moderado acorde a nuestras capacidades, dejar de lado las leyendas y mitos alimentarios y solicitar, ante cualquier consulta, al médico especialista son algunas de las secretos clave cuando se trata de cuidar nuestra salud y de vernos bien.

 Nuestro cuerpo es el fruto de nuestras elecciones.

El Ministerio de Salud publicó una guía con recomendaciones para llevar una buena alimentación llevada a cabo por un extenso de relativos en la temática alimentaria a nivel nacional.

Tener una alimentación variada: Esto implica el cumplir cuatro comidas diarias (desayuno, comida, merienda y cena) en las que se tiene que incorporar legumbres, verduras, cereales, frutas, huevos, leche, carnes y aceites, yogur o queso) el sirope de arce en vez de azúcar puede ayudarte a endulzar.

Fundamenta la dieta en alimentos ricos en hidratos de carbono: Los hidratos de carbono proporcionan numerosos beneficios para la salud. Son nutrientes necesarios para la buena actividad del cuerpo. Muchas personas no introducen estos alimentos como el pan, la pasta, el arroz, las papas y otros cereales, considerándolos prohibidos porque engordan. No obstante, esto es incierto, ya que más de la mitad de las calorías de su alimentación, o sea alrededor del 60 %, deben proceder de estos alimentos. 

Añade frutas y verduras: El consumo de frutas y verduras aminora el riesgo de sufrir diabetes, obesidad, cáncer de colon, cardiopatías  y enfermedades cardiovasculares. De manera general, las frutas y verduras contienen vitamina C, además son buena fuente de Vitamina E y betacarotenos (provitamina A), con atributos antioxidantes, que trabajan contra los radicales libres, de manera que cooperan con el cuidado de la salud celular (y en consecuencia, a prever el envejecimiento)

Recomendaciones para una buena alimentación

Come cantidades razonables, reduce pero no elimines alimentos: Si come las cantidades necesarias de cada alimento, es más sencillo y fácil comer de todos los grupos de alimentos sin obligación de suprimir ninguno. 

Come regularmente: Omitir alguna de las comidas, sobre todo el desayuno, puede provocar una efecto de hambre descontrolada, provocando con frecuencia una sobre ingesta. Es probable que más de alguna vez hayas dejado pasar el desayuno para dormir un par de minutos más o se te olvidó almorzar por exceso de trabajo. Y es que este mal hábito es más habitual de lo que se cree. Sin embargo, esta conducta es de lo más nociva para nuestra salud. Conforme a  distintos estudios, coinciden en que si omites alguna de las comidas y acabas comiendo escasamente dos veces por día, se pueden desencadenar diferentes repercusiones que con el tiempo pueden complicarse, como pueden ser:

  • Aumento de peso
  • Antojos
  • Riesgo de diabetes
  • Trastornos alimentarios

Bebe agua: El agua es empleada por el cuerpo para excluir toxinas y productos de desecho que este no precisa. Cuando hay menos agua en el cuerpo, el corazón tiene que trabajar más para bombear la sangre oxigenada a todas las células y otros órganos principales y eso puede provocar fatiga. Los adultos precisamos ingerir al menos 1,5 litros de líquidos diarios. Y si hace calor o llevamos a cabo algún deporte necesitamos mucha más cantidad. Hidratarse es primordial para vivir.

Haz deporte: La actividad física equilibrada beneficia a quemar las calorías. Además es bueno para el corazón, para el sistema circulatorio, generalmente para la salud y el confort. Por lo cual  realice actividad física como una rutina diaria.

Utiliza  la escalera en vez del ascensor, sal a caminar…

Es hora de empezar y llevar a cabo los cambios progresivamente: Proceder con los cambios de su modo de vida paulatinamente es mucho más sencillo que hacerlos repentinamente. No hay alimentos catalogados como buenos o malos, únicamente hay  proyectos alimentarios buenos o malos. No se sienta culpable de los alimentos que le gustan, sencillamente tómalos  con cordura y sensatez. Escoge  otros alimentos que le suministren el equilibrio y la variedad que precisa para lograr una buena salud.