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Economizar en el recibo eléctrico es posible, adquiriendo una serie de medidas tanto en nuestra rutina de consumo de luz, como del contrato de abastecimiento de energía. Para lograr un ahorro energético relevante, es esencial entender los componentes que constituyen la factura de luz.

Partes principales de la factura:

  • Término de potencia: Es el precio que el consumidor abona por la potencia contratada, que se multiplica por la cantidad de kilovatios (kW) y que muestra la parte fija que se tiene que abonar pese a que se efectúe consumo 0. Contra más potencia dispongamos en la vivienda, mayor será el importe que tengamos que pagar.
  • Término de consumo: El consumo es la parte de la factura referido a la electricidad consumida mientras dura el plazo de facturación. Su importe ira en función del consumo y del importe del kWh fijado por la comercializadora.

ahorrar energía

En la actualidad disponemos de diversas formas para abaratar el recibo eléctrico,y, entre tanto, se posicionan:

  • Cambiar de tarifa de luz: La liberalización del mercado nos da facilidad y el poder de elección sobre todos los términos de contratación. Disponer de la tarifa eléctrica que mejor se amolde a nuestro día a día y costumbres de consumo hace de un privilegio para aminorar la factura eléctrica. Puede implicar un ahorro relevante si nos dejamos asesorar por expertos en el sector y cambiamos a la tarifa adecuada, apostando por la que tenga un precio rivalizante y con las condiciones más óptimas.
  • Cambiar de compañía: Antes de demandar el cambio de compañía es preciso analizar con determinación algunas de ellas para saber cuál es la que más nos conviene. Entre sus beneficios más destacados está:
  • Encontrar la comercializadora con mejores condiciones, (usa los comparadores de luz que hay en internet para una mayor ayuda)
  • Hacer un análisis del precio kwh más económico
  • Ajustar la potencia contratada: A la hora de ajustar la potencia de luz, es fundamental que el consumidor haga el cálculo de la cantidad de kilovatios (kW) precisos en su domicilio. Si contratamos una potencia inferior a la necesaria, podremos sufrir cortes continuos en el suministro.

El ahorro energético no es cosa de un día, sino de modificar costumbres para conseguir ser más eficientes con nuestro consumo. Habituarse a llevar a cabo ciertas labores a diario, puede ser trabajoso al principio. Pero indudablemente  ¡merece la pena!